He estado tragándome mis sentimientos día tras día...
¿Por qué?
¿Para qué?
Porque soy tonta.
Porque amo demasiado.
Porque lo que siento parece no importarte.
Para no molestarte.
Para no molestar a nadie.
Por mi costumbre de ocultar mis penas y dolores para que nadie vea que sufro, para que sólo vean esa sonrisa que, alguna vez, fue lo que más alegró tus días.
Pero hoy ya no puedo más.
Me gana la tristeza.
Me gana el dolor.
Me gana el miedo.
Mis lágrimas fluyen sin control por mis mejillas.
Mi corazón parece romperse en mil pedazos.
Mis sueños parecen haberse desvanecido.
Y sigo amándote.
Con la misma intensidad de hace ya años.
Y no puedo, ni quiero dejar de hacerlo.
A pesar de lo que puede lastimarme, como ahora.
Porque lo eres todo para mí.
Porque soy terca.
Porque, tal vez, soy una ilusa.
Pero no puedo dejar de sentir.
No puedo dejar de amar.
No puedo dejar de recordar que hice una promesa, y que la cumpliré aunque me tome años.
Porque, como alguna vez lo dijiste, soy optimista.
A pesar de las lágrimas.
A pesar del dolor.
A pesar de la tristeza.
Seguiré creyendo.
Seguiré esperando.
Seguiré esperándote.
4 comentarios:
auuuu mi gordis
es una intención noble, pero no me gusta verte desperdiciando por alguien q ha probado no valer la pena...
y esto??? a ver si chateamos para que me lo expliques ;)
bueno pos sera hacer el humilde sacrificio de ir a berlin y escucharte... no me molestaria que caminaramos por las calles como la vez anterior pero esta vez escuchandote todo el rollo que no se pudo en la anterior ocasion de visita :D
No sé por qué esto parece una fila de conga... ;)
Publicar un comentario