¡Sí, me enamoré! Estoy perdidamente enamorada de este lugar...
En serio, este lado del mundo es muy chido (como diría pachoncito), hay tantas cosas bonitas por ver, tantos sabores nuevos, el clima se siente tan distinto, la gente es tan nueva para mí... y tengo que decir algo: no creo que los alemanes sean gente fría... al menos, con las personas que vivo, los familiares y las personas que me he encontrado por ahí han sido realmente amables conmigo, así que puedo decir que no he sentido frío...
Hay tantas cosas que quisiera que vieran, que conocieran, es tan, pero tan bonito... que, sin querer demeritar nada, si dependiera de mí, me traería a mi amado aquí y me quedaría el resto de mi vida en este lugar... (aunque pensándolo con calma... sería algo problemático, porque los veranos para él serían un infierno, changos...)
Una de las cosas que más me gusta es tener mi propio rinconcito... eso de tener un apartamento propio es muy rico, porque salgo de aquí y me voy a mi hogar a descansar, tengo un lugar para estar sola (y eso es MUY necesario para mí) donde puedo meditar, escuchar mi música tranquilamente, sentarme y disfrutar de un vaso de té verde (sí, tengo té verde en casa muajajaja...)... en serio, es casi la panacea... sólo me falta tener mi portátil, la conexión a internet... y el mundo será casi perfecto...
Hace unos días mi mami me escribió uno de los correos habituales, y me hizo caer en cuenta que ya han pasado cuatro semanas desde que llegué aquí, y que allá ya me extrañan mucho... me dejó pensando... porque yo no puedo decir de la misma forma que los extraño, porque aunque sí me gustaría verlos, en verdad casi ni he sentido la distancia... y eso me hizo recordar algo que pasó hace ya 4 años... es curioso que recuerde eso con tanta claridad, porque no siempre tengo tan buena memoria... una tarde salí a cine con mi hermana y su combo, pues ella me invitó a ver Matrix recargado con ella (y pues, cuando a uno lo invitan a cine y uno anda vaciado, pues ¡cómo se va a negar!) luego de ver la película nos sentamos en la plazoleta de plaza de las américas... no me acuerdo a hacer qué, esperábamos a alguien, o no sé... en fin, el hecho es que entre los amigos de mi hermana hay un muchacho que se llama Juan (si no me equivoco es Juan David, pero para no confundirlo con Juanda le dicen simplemente Juan) el cual es una persona muy agradable (además que es lo más de simpático, mi mamá lo adora) y en ese momento de desparche le dió por leer las líneas de mi mano... me dijo muchas cosas, pero sólo me acuerdo de algunas... una de las más obvias es que cuando amo entrego todo... otra verdad bien conocida es que soy suertuda, aunque me gustó mucho la manera en que lo dijo: "cuando tú quieres algo, el universo entero conspira para que lo logres" y pues... si se dan cuenta, estoy al otro lado del charco viviendo lo más de chévere... pero lo que en verdad me hizo recordar mi mamá con el comentario fué que Juan me dijo que para mí es muy sencillo dejar atrás a mi familia si se trata de perseguir algo importante para mí, que en verdad no me duele dejar a mi familia e irme lejos a vivir algo nuevo... y con este viaje lo estoy comprobando... ya voy casi un mes aquí y ando lo más de fresca... curiosamente, me ha dolido más estar lejos de mi amado... son esas cosas extrañas de la existencia...
De resto les puedo contar que hoy me pasó algo extraño... perdí las palabras... y no es como cuando chateo con alguien que me quedo sin argumentos, sencillamente perdí el deseo de hablar... fue muy extraño, porque sucedió mientras cuidaba a Joshua... y el bebé me miraba un poco sorprendido, porque siempre trato de hablarle y pues ese silencio era completamente nuevo para él... afortunadamente pasamos un buen día... pero fue sencillamente extraño... como la jefa llegó tarde, estuve casi todo el día sola con Joshi, y casi no pronuncié palabra... además hubo otra cosa... para que el apartamento no se sienta tan solo, suelo prender la radio... y preciso me ponen Aerosmith con I don't wanna miss a thing... terminé llorando mientras cantaba... hay tantos recuerdos valiosos en mí asociados a esa canción, que en verdad no pude evitar llorar... y me costó un poco de trabajo recobrar la calma... eso me pasa por ser tan sensible...
De resto todo está muy bien... y se les avisa de una vez, que si esta semana no escribo más, estaré fuera de la red por dos semanas... porque nos vamos de vacaciones a Mallorca, y no creo que pueda conseguir internet fácilmente por allá... a decir verdad, ni siquiera voy a intentarlo... así que no se preocupen si no ven nada nuevo por aquí en dos semanas, me disculpo por adelantando...
Se cuidan mucho.
1 comentario:
señorita...
no es Juan David, es Juan Diego!
el colmo que después de conocerlo por casi 6 años se le olvide cómo se llama...
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